Tips para viajar en avión con niños

Viajar en avión, con niños, puede convertirse en una odisea si no estamos preparados. Y a pesar de que se trate de un vuelo corto, no sabemos cómo actuarán los niños y también puede surgir imprevistos como cancelación del vuelo.

Y es que nuestro viaje más reciente  al estado de Virginia, como primer destino, se trataba de la segunda vez de Melissa y Miranda en avión, ya que el primero fue a los tres meses de edad. Fue toda una maravilla porque amamanté a cada una de ellas antes de iniciar el vuelo y durmieron durante todo el trayecto.

Ya para este segundo viaje y entrando a los dos años, no sabríamos cómo sería y nos preparamos con comida, meriendas y diversión interactiva y tecnológica, porque pensábamos que el factor sueño no nos favorecería por trastearse de la primera hora de la mañana.

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Nuestra sorpresa fue que antes de salir de la casa, la aerolínea nos informó que el vuelo tenía una hora de retraso. Nos pareció excelente porque podríamos salir con más calma. Pero al llegar al aeropuerto y luego de hacer el check in, recibimos un correo informando que el vuelo había sido cancelado.

Lo bueno, es que a pesar de que no viajábamos en el mismo vuelo con mi suegra, nos encontramos con ella y nos ayudó mientras mi esposo resolvía la compra de otro pasaje. 

Y por qué la compra de otro pasaje? Porque la opción que nos daba la aerolínea era tomar un vuelo con destino a Washington y luego coordinar un transporte que nos llevaría tres horas a Virginia. 

Al final, esperamos cuatro horas más por nuestro avión, pero en las comodidades del aeropuerto y la maravilla es que las niñas durmieron en todo el vuelo. 

Fue un éxito porque el avión no contaba con WiFi y no habíamos preparado las IPad con vídeos porque la compañía inicial si contaba con él. La moraleja del primer vuelo fue que nos teníamos que preparar mejor. 

Y cómo nos preparamos mejor?? Acá les dejo unas recomendaciones que nos favorecieron durante ambos vuelos.

  1. Llevar comidas y meriendas que sepas que le gustan a tus niños. De ida preparé waffles, porque es fácil de llevar y cuenta con los cuatro tipos de nutrientes escenciales. 
  2. Llevar hojas o pizarras portátiles para pintar, libros y juguetes que no ocupen mucho espacio, pero que sepas que puedan distraer a tus niños. Si tienes más de un niño, recuerda llevar un artículo por cada uno, debido a que pueden sentarse en asientos separados.
  3. La tecnología también es un gran aliado, pero es importante descargar vídeos y películas previamente, porque el avión podría no contar con Wifi.
  4. Las almohadas de viaje fueron nuestras grandes aliadas, porque las niñas se durmieron de ida y tenerlas cargadas en asientos tan pequeños era un poco incómodo. 
  5. De ida llevamos el coche con nosotros, pero realmente no lo usamos mucho por el chequeo de seguridad y más bien resultó ser un estorbo, así que de regreso entregamos el coche-carriola al hacer el check-in. Es importante señalar que tanto los choches, como las sillas de los niños son gratis de transportar en los aviones.

 

Cambio televisión por juegos vivenciales

No hay que negar que la televisión es una herramienta de gran ayuda para los padres cuando tienes que hacer algo importante o en cualquier momento en el que necesites que tus niños estén tranquilos. Sin embargo, consideras que tu hijo pasa mucho tiempo viendo la televisión?

A mi me pasó hace poco y dije, “Stop. Acá hay algo que no está bien”. En principio, colocaba vídeos infantiles a mis niñas mientras estaba en la cocina, pero de un tiempo para acá, se convirtió en un hábito. Desde que se despertaban, colocaba los vídeos y se quitaban antes de acostarse.

Cómo me di cuenta que algo no estaba bien? Porque de tanto ver televisión, ya no toleraban ningún vídeo infantil. Las canciones que más les gustaban, empezaron a aburrirlas al punto en que no me dejaban ni un minuto para hacer la comida, por ejemplo, porque ya me pedían cambio de vídeo. Me salió peor la jugada.

A veces hacemos las cosas de forma automática, sin pensar en las consecuencias y cuando pensamos en “arreglarlas”, algo nos dice que será complicado.

“Voy a quitarle la televisión a las niñas”, le dije a mi esposo. “Y cómo harás? Te van a volver loca”, me dijo. “Pues pasaré más tiempo jugando con ellas, como hacía antes”, enfaticé.

Y es que hasta eso se había pasado bajo la mesa. No sé en qué momento dejé de invertir tiempo de calidad con mis niñas y lo sustituí por vídeos infantiles, todo el día. Qué baratija les vine a ofrecer a cambio!

Y es que no hay nada como el contacto físico, la conexión, el aprender mientras jugamos. Esos son los momentos que quedan en la memoria.

Cuando eres pequeño, sueles considerar que tu mundo gira alrededor de ti y tu mamá. Por eso nos necesitan tanto, aunque tengan a un hermanito para divertirse.

Ahora juegan entre ellas casi todo el día. Están haciendo conciencia (aunado a la edad) que pueden disfrutarse la una a la otra. Corren, hablan entre ellas y yo muero de amor viéndolas y grabándolas a cada instante.

Los quehaceres del hogar, escribir mis notas y hasta ver televisión (tenía tiempo sin hacerlo, ya saben por qué) se me han hecho más fáciles. Así que les invito a que no tengan miedo de quitar la tecnología.

Al final, todo resultó mejor de lo que pensaba. Jamás extrañaron la televisión, e incluso, el primer día, no les coloqué ni un vídeo. Ahora, utilizo esta gran herramienta solo cuando es necesario.

Es cierto, la televisión tiene sus ventajas y desventajas, pero todo en exceso y sin control, es malo.

Me queda escribir del efecto de la televisión en niños.

Mis gemelas se dieron un estirón

La horas de sueño en los niños son vitales para su desarrollo y estado de ánimo, así como para el de sus padres. Pero qué pasará cuando el patrón de sueño cambia?

A partir de los 12 meses de edad, mis gemelas han hecho siestas de dos horas, en promedio, (a veces un poco menos o un poco más) y durante la noche, duermen entre 10 y 11 horas, en total.

De acuerdo a la tabla de horas totales de sueño, los niños desde los 12 meses hasta los 24 meses de edad, deben dormir un total de 2.5 horas en el día y 11 horas de sueño nocturno, lo que se acerca al tiempo que duermen mis niñas.

Sin embargo, en cuanto cumplieron 21 meses, empezaron a hacer siestas de hasta 4 horas. Estuve preocupada, porque pensé que no dormirían temprano en la noche, pero para mi sorpresa, no fue así y además durmieron toda la noche. Cuál fue el cambio?

Durante el primer año y en la pubertad, se producen fases de crecimiento acelerado o “estirones”. Familiares me indicaron que, seguramente, estaban pasando por un pico de crecimiento y justo recibí un reporte de Baby Center, el cual me envían semana a semana, con los cambios esperados para la fecha.

Esta herramienta resulta de gran utilidad. Solo debes inscribirte en su web con la fecha de nacimiento de tus hijos y estarás recibiendo correos electrónicos con información importante de su desarrollo, semana a semana.

4 señales de fase de crecimiento acelerado

1. Hacer siestas más prolongadas de lo habitual o dormir más durante la noche.

2. Tener un apetito constante o comer más de lo habitual.

3. Mostrar irritabilidad o querer estar siempre con mami, papi o persona de cuidado.

4. Darse un estirón repentino que puede estar acompañado con aumento de peso.

En el caso de mis gemelas, el cambio se registró en el sueño y en el estirón repentino, ya que de una semana a otra, la ropa les empezó a quedar corta.

Además de esto, no se si por coincidencia, establecieron conocimientos que venían trabajando solo unos días atrás, como aprender a reconocer los colores y los números.

La verdad fue un cambio impresionante durante una semana y todo gracias a los estirones o fase de crecimiento acelerado.

Mis primeros días como mamá

Nunca olvidaré el primer encuentro con mis gemelas y a pesar de que no fue como lo esperaba, porque no abracé a Miranda tan pronto nació y estuvo cuatro días en cuidados neonatales, (no tenía el reflejo de succión) fue el momento más feliz de mi vida. Con tan solo escuchar el llanto, sentí el amor más profundo y nunca vivido. Aunque suene trillado, las mamás sabemos que es así.

Lo cierto es que los primeros días con nuestros pequeños e incluso el primer año, es el más difícil, porque tanto mami como bebé se están acostumbrando el uno al otro y a su nueva vida. La parte positiva es que solemos olvidar esos tiempos difíciles. Yo lo empecé a hacer tan pronto cumplieron los 12 meses.

Cómo llevar un inicio de la maternidad feliz

1. Hazte las peores expectativas con el sueño, de esta forma verás excelente cualquier minuto extra que tu bebé te deje dormir.

2. Haz, por lo menos, una siesta con tu bebé. Es importante que nos sintamos con energía, toma tu tiempo para descansar y aprovecha el sueño del bebé para dormir.

3. Deja a un lado la necesidad de que todo esté limpio y ordenado, así sea por unos meses. La prioridad eres tú y tu bebé.

4. Delega el trabajo con tu pareja. Es importante que papi también sepa cambiar los pañales, bañar al bebé, cómo dormirlo y organizar la pañalera. Al final es tarea de los dos y no una ayuda.

5. A pesar de que nuestras hormonas están alteradas, está atenta a cualquier cambio en tu personalidad y humor. Es posible que estés pasando por depresión post parto y no te des cuenta. Si sientes que algo no va bien, consúltalo con tu ginecólogo.

6. Por último, trata de estar serena. Recuerda que nuestros bebés somatizan nuestra ansiedad y los pone más irritables.

Adiós al pañal según expertas

Es importante nutrirse de diferentes fuentes al momento de iniciar cualquier proceso, porque una experiencia puede servirme a mi, pero quizás no te sirva a ti.

Cuando hablamos de pañales, la mayoría de las personas recomienda empezar a quitarlos a partir de los dos años de edad, porque fisiológica y neurológicamente ya están preparados, aunque unos niños muestran estar listos antes de esta edad y otros después.

De acuerdo con la educadora Julie Fellom en su libro Diaper Free Toddlers (Niños sin pañales), es posible quitarle los pañales a los niños a partir de los 15 meses de edad y su programa funciona hasta los 28 meses de edad, por que después podrían rehusarse más a dejar el pañal.

Sin embargo, Luisana Lopez, Licenciada en Educación Preescolar y Doula (en Instagram @themommysheart) indica que dejar el pañal es proceso neurológico y social, porque si el niño no está preparado, muy posiblemente no le importe estar sucio o mojado. De igual forma, señala que esta maduración del cerebro se da a partir de los dos años y si se inicia el proceso antes de esta edad, igual llevará a los padres hasta el tiempo de maduración, para lograr esta habilidad por completo. Es decir que si empiezas a los 19 meses, es posible que te lleve 5 meses lograr el objetivo.

Coromoto Beltrán, docente en Educación Preescolar y conocida por haber logrado quitar el pañal a los niños durante su paso en la escuela, indica que nunca ha trabajado este proceso con niños tan pequeños como mis gemelas (19 meses). Suele hacerlo en niños cercanos a los dos años o dos años y medio. Menciona que el éxito depende de la madurez del pequeño, sin embargo “tener el modelo, apoyo constante y la estimulación hace que los niños logren lo que uno se propone (…) es a través de la constancia y perseverancia que se logran todos los procesos”, menciona.

Por su parte, Nohely González, consejera, recomienda llevar a los niños a la pocetica o bacinilla cada media hora, “así no lo quieran hacer. Algunos hacen dos goticas y se los aplaudimos”. De igual forma recomienda darles una calcomanía o sticker cuando lo logren, porque así van relacionando su triunfo.

En mi caso, como madre de gemelas, López recomendó iniciar el proceso con una niña y al ver un avance (más aciertos en la bacinilla que en el suelo), empezar con la otra niña. Esta sugerencia fue de gran ayuda porque me estaba estresando con las dos y sentía que no lo iba a lograr. Mientras buscaba algo para limpiar el charquito, la otra niña estaba jugando con el, podrán imaginar mi estrés. Los niños son muy perceptivos y estaban absorbiendo esa tensión. No iba a fluir.

Asimismo, las tres expertas en la materia indican que hay que tener mucha paciencia y estar preparadas para limpiar muchos charquitos durante las primeras semanas.

Mi bebé está listo para dejar los pañales?

Es importante reconocer las señales de que tu hijo está listo para dejar el pañal, aunque pueden no darse todas.

  1. Pide ir al orinal o dice “pipí” o “pupú” una vez hechas sus necesidades.
  2. Aguanta más de dos horas sin mojar el pañal.
  3. Hace sus necesidades a la misma hora o momento, todos los días.
  4. No quiere usar el pañal o trata de quitárselo.

Espero que les ayude!

Amamantar a dos

23908FCE-1E95-408F-BF5F-872606583A4E.jpegSin duda alguna, amamantar es la parte más difícil cuando se da inicio en la maternidad. Es por eso que muchas mujeres deciden alimentar a sus bebés con leche de fórmula. Pero no es imposible. Solo debes estar segura y tener la convicción de que lo quieres hacer.

Y por qué la convicción? Porque no todas las personas son pro lactancia y surgen las dudas. Como si no fuesen suficientes las miles que ya tenemos al entrar en el mundo de la maternidad.

Muchos te dirán que no se llena con la leche materna, que es agotador y te quita todo el día y posteriormente que la leche ya no lo alimenta. Pero cómo no podría alimentarlo si está especialmente diseñada para las necesidades específicas de tu bebé. 

En mi caso, quise tener toda la información posible antes de que nacieran mis bebés. “Si con uno suele ser complicado, con dos seguramente sería aún más”, me decía. 

Pero cuatro charlas con especialistas no fueron suficientes para estar completamente empapada del tema. “Tendrás más preguntas cuando tus nenas hayan nacido”, me decía Andrea Berend, doula certificada, que me orientó acerca del tema durante el embarazo y lo siguió haciendo luego de nacidas. 

Y así fue, pero luego el instinto materno te ayuda y también el tiempo. Él es un gran aliado. Cuando se amamanta, los pezones se tornan muy sensibles y molesta hasta ponerse una camisa, pero entre uno y dos meses, a lo sumo, esta sensación pasará. 

 A que no sabías! 

1. Cuando el parto es por cesárea, la leche tarda en bajar entre tres y cuatro días. Sin embargo lo poco que sale durante los primeros días es suficiente para que el bebé quede satisfecho. 

2. La leche de fórmula tiene proteínas y otras propiedades que son difíciles de digerir, a diferencia de la leche materna. Es por eso que los bebés demoran más en comer. 

Sin embargo, muchas veces la bebé que tomaba leche materna duraba más tiempo en despertar en la noche, que la que tomó leche de fórmula. Así que considero un mito aquello de que los bebés que toman fórmula, duermen más. Lo digo por experiencia.

3. Amamantar no debe doler y si está doliendo es porque el agarre del bebé en el pezón no es el adecuado. 

4. El hecho de que el bebé no se pegue al pecho durante sus primeras horas de vida o durante sus primeros días, no es indicatirio de que luego rechazarán el pecho.

Una de mis bebés estuvo en cuidados intensivos porque no tenía el reflejo de succión y su primer contacto fue con el biberón. Aún así, tuvimos un agarre exitoso. Al mes, les empecé a dar fórmula y pecho alternamente entre una bebé y otra, pero ya será tema para otra nota.

Te recomiendo que te nutras, que leas, que te informes y nunca dejes de preguntar. En Estados Unidos, el programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Bebés y Niños (WIC) ofrece charlas gratuitas, así como asesoría telefónica. Les dejo el enlace en caso de querer más información: https://www.fns.usda.gov/wic/women-infants-and-children-wic