Atlanta, un destino sin desperdicio con o sin niños

Si estás en búsqueda de un destino vacacional y maravilloso para los niños (y no tan niños) Atlanta puede ser una gran opción.

Porque además de que tiene muchísimos lugares para visitar (tanto que no nos alcanzaron los días) queda a sólo 6-7 horas en carro desde Orlando, con sus paradas respectivas cuando vas con los chiquitos de la casa.

Así que acá les muestro un poco de lo que hicimos en esta espectacular ciudad:

Día 1. Llegamos a Atlanta como a las 5 PM y nos fuimos directo al acuario más grande de Estados Unidos y el segundo más grande del mundo.

Día 2. Estuvimos todo el día en Stone Mountain Park celebrando el cumpleaños de mi mamá. Nos lanzamos muchas veces en una dona, jugamos con nieve y, al final de la tarde, subimos en teleférico a la montaña de piedra. Algo del más allá.

El precio es de $34,51 para adultos y niños a partir de 3 años de edad. Vale increíblemente la pena.

Día 3. Fuimos al Museo de Historia Natural, al Mundo de Coca-Cola y mientras mis papás y mi hermano estaban en CNN; mi esposo, las niñas y yo nos fuimos al Museo de los Niños. Lo mejor que estos tres quedan en la misma plaza y puedes ir caminando.

Al caer la noche y después de cenar, fuimos caminando a la Torre Sundial para ver a Atlanta desde su mirador con vista 360, en el piso 73.

Día 4. Fuimos al Zoológico de Atlanta y luego nos fuimos al Resort Great Golf Lodge, a una hora de Atlanta. Es el plan perfecto para, finalmente, descansar porque tiene un parque de agua indoor, arcade y actividades para los niños. Es como para no salir del hotel mientras estás hospedado.

Si reservas con 60 días de anticipación, la estadía sale más económica.

Día 5. Fuimos al Wild Animal Safari de Georgia, donde disfrutas de 3.5 millas de recorrido viendo y alimentando a animales de muchas espacies. Es una experiencia increíble.

Puedes recorrer el safari en tu propio carro, hacer el recorrido gratuito en autobús, dirigido por un guía turístico, o alquilar una mini van de Zebra.

El valor es de $21,95 para los niños de 3 a 12 años, $24,95 para adultos y $19,95 para los adultos de tercera edad. También tienen paquetes familiares que salen más económicos.

Asimismo, y para las demás atracciones, les recomiendo comprar el City Pass de Atlanta que te da acceso al Georgia Aquarium, World of Coca Cola, Inside CNN Studio Tour, Museum of Natural History y el Atlanta Zoo, porque te puedes ahorrar más de 40% que comprando los tickets por separado.

Mis gemelas se dieron un estirón

La horas de sueño en los niños son vitales para su desarrollo y estado de ánimo, así como para el de sus padres. Pero qué pasará cuando el patrón de sueño cambia?

A partir de los 12 meses de edad, mis gemelas han hecho siestas de dos horas, en promedio, (a veces un poco menos o un poco más) y durante la noche, duermen entre 10 y 11 horas, en total.

De acuerdo a la tabla de horas totales de sueño, los niños desde los 12 meses hasta los 24 meses de edad, deben dormir un total de 2.5 horas en el día y 11 horas de sueño nocturno, lo que se acerca al tiempo que duermen mis niñas.

Sin embargo, en cuanto cumplieron 21 meses, empezaron a hacer siestas de hasta 4 horas. Estuve preocupada, porque pensé que no dormirían temprano en la noche, pero para mi sorpresa, no fue así y además durmieron toda la noche. Cuál fue el cambio?

Durante el primer año y en la pubertad, se producen fases de crecimiento acelerado o “estirones”. Familiares me indicaron que, seguramente, estaban pasando por un pico de crecimiento y justo recibí un reporte de Baby Center, el cual me envían semana a semana, con los cambios esperados para la fecha.

Esta herramienta resulta de gran utilidad. Solo debes inscribirte en su web con la fecha de nacimiento de tus hijos y estarás recibiendo correos electrónicos con información importante de su desarrollo, semana a semana.

4 señales de fase de crecimiento acelerado

1. Hacer siestas más prolongadas de lo habitual o dormir más durante la noche.

2. Tener un apetito constante o comer más de lo habitual.

3. Mostrar irritabilidad o querer estar siempre con mami, papi o persona de cuidado.

4. Darse un estirón repentino que puede estar acompañado con aumento de peso.

En el caso de mis gemelas, el cambio se registró en el sueño y en el estirón repentino, ya que de una semana a otra, la ropa les empezó a quedar corta.

Además de esto, no se si por coincidencia, establecieron conocimientos que venían trabajando solo unos días atrás, como aprender a reconocer los colores y los números.

La verdad fue un cambio impresionante durante una semana y todo gracias a los estirones o fase de crecimiento acelerado.

Mis primeros días como mamá

Nunca olvidaré el primer encuentro con mis gemelas y a pesar de que no fue como lo esperaba, porque no abracé a Miranda tan pronto nació y estuvo cuatro días en cuidados neonatales, (no tenía el reflejo de succión) fue el momento más feliz de mi vida. Con tan solo escuchar el llanto, sentí el amor más profundo y nunca vivido. Aunque suene trillado, las mamás sabemos que es así.

Lo cierto es que los primeros días con nuestros pequeños e incluso el primer año, es el más difícil, porque tanto mami como bebé se están acostumbrando el uno al otro y a su nueva vida. La parte positiva es que solemos olvidar esos tiempos difíciles. Yo lo empecé a hacer tan pronto cumplieron los 12 meses.

Cómo llevar un inicio de la maternidad feliz

1. Hazte las peores expectativas con el sueño, de esta forma verás excelente cualquier minuto extra que tu bebé te deje dormir.

2. Haz, por lo menos, una siesta con tu bebé. Es importante que nos sintamos con energía, toma tu tiempo para descansar y aprovecha el sueño del bebé para dormir.

3. Deja a un lado la necesidad de que todo esté limpio y ordenado, así sea por unos meses. La prioridad eres tú y tu bebé.

4. Delega el trabajo con tu pareja. Es importante que papi también sepa cambiar los pañales, bañar al bebé, cómo dormirlo y organizar la pañalera. Al final es tarea de los dos y no una ayuda.

5. A pesar de que nuestras hormonas están alteradas, está atenta a cualquier cambio en tu personalidad y humor. Es posible que estés pasando por depresión post parto y no te des cuenta. Si sientes que algo no va bien, consúltalo con tu ginecólogo.

6. Por último, trata de estar serena. Recuerda que nuestros bebés somatizan nuestra ansiedad y los pone más irritables.